
Como toda buena historia empezó siendo desconocida, en una playa y con mucho viento.
Una historia que ha evolucionado hasta ser lo que es y dejarnos el recuerdo de lo que era.
Y repasando esos pedacitos del pasado la vemos de nuevo con esa sonrisa infantil, la nariz arrugada y el pelo al viento. ¡Como debe ser!


No hay comentarios:
Publicar un comentario