tengo ganas de gritar ¡todo se ha acabado! y ser libre.
Tengo muchísimas ganas de ir a Barcelona y correr por las calles repletas de gente, sin derrochar. Y tengo ganas de derrochar, o las tendría si tuviera dinero.
Tengo ganas de sentir como un helado de mandarina se derrite en mi mano.
Tengo ganas de pasar las horas en remotas tiendas de discos, entre vinilos que no voy a comprar.
Tengo ganas de comprarme unos tacones de infarto (de esos que hacen sangrar los meñiques)
Tengo ganas de buscar el vestido perfecto para el sónar y no encontrarlo. (joder, ¡qué ganas de ir al sónar!)
Tengo ganas de que llegue el verano de una vez y tengo ganas de emborracharme con zumo de limón.

a lot of peans, carlota.